Por Santiago Gómez Cañas

Introducción

 

La construcción de este pequeño navío y su incorporación a la Real Armada española está enmarcada en una época difícil para la Monarquía española. La nueva Monarquía de los borbones, tras la guerra de Sucesión, inicia un periodo de reconstrucción económica, militar y de prestigio. España es derrotada por las potencias europeas en la guerra de Cuádruple Alianza, y pierde la escuadra en el combate de Cabo Passaro en agosto de 1718. Se pone en marcha un nuevo plan de rearme naval, que no iba a dar resultados de un día para otro, por lo que se recurre a la compra en el extranjero de varios buques de guerra o la compra de mercantes para armarlos como buques de guerra.

El navío Potencia es un caso singular, aunque no el único. Construido como mercante y entregado a la Armada por su constructor y capitán. Como buena parte de los navíos de la época, sus servicios pasan desapercibidos. No será recordado por participa en grandes combates navales. Pero sus servicios y los de sus dotaciones merecen unas líneas.

 

Origen

 

En origen del navío está relacionado con la creación de la Compañía de Honduras. Acabada la guerra de Sucesión, se crea esta Compañía bajo la dirección de Diego de Zárate y Murga, marqués de Monte Sacro, que firma un contrato con la Corona en 1714. Tres buques de la Compañía salen de Cádiz el 30 de noviembre y el 1º de diciembre rumbo a la costa de Caracas. Uno de ellos es el llamado Nuestra Señora de la Concepción y San Francisco Javier, que tenía por alias El Blandón. El marqués de Monte Sacro designa como capitán de mar a Amaro Rodríguez Felipe, siendo ratificando este mando en El Pardo por Real orden de 26 de septiembre de 1714. Toma posesión de navío el 24 de octubre[1]. El navío de Amaro Rodríguez comercia en el Caribe con cacao y otros productos. Tuvo que arribar a Campeche en marzo de 1718. Estaba en muy mal estado a causa de los temporales e inservible para seguir navegando, por lo que decide «echarlo al través»[2].

 

Construcción

 

El capitán Amaro informa al marqués de lo ocurrido a su navío. Queriendo premiar la fidelidad del marqués y de su capitán Amaro, el rey Felipe V autoriza la construcción de un navío en los astilleros de Campeche, por Real cédula 24 de octubre de 1719, datada en San Lorenzo del Escorial, para sustituir al anterior. El capitán Amaro Rodríguez Felipe será el encargado de su construcción. Bajo su dirección, con directrices desde la Corona, construye el navío entre 1720 y 1721, con excelentes maderas de Campeche. Amaro basa sus formas en el navío Nuestra Señora de Guadalupe, también construido en Campeche, casi veinte años antes, para la Armada de Barlovento, y que tan buenos resultados estaba dando.

Salió con un arqueo de 571 toneladas, y unas dimensiones de 64 codos y 16 pulgadas de eslora, 56,3 de quilla, 18,18 de manga y 7,22 de puntal, con una dotación de 400 hombres. Fue artillado por Amaro Rodríguez, según el contrato, con 42 piezas artillería, y años después, ya como navío de guerra, y también según el contrato, con 58 cañones, de los calibres de a 12, 8 y 4 libras[3].

En nombre elegido para el nuevo navío fue el de «Las Potencias del Santo Cristo de San Román». Al igual que su predecesor, tenía por alias «El Blandón». «Las Potencias» hacen referencia a las tres diademas de plata que posee el Cristo negro de la Ermita de San Román. Para simplificar su largo nombre, en los escritos aparece mencionado como «Las Potencias», y posteriormente «La Potencia» o «Potencia».

En varios documentos y fuentes bibliográficas aparece clasificado este navío como una fragata, dado su tamaño y artillado. Sería una fragata de dos puentes o batería de cañones.

 

Primeras navegaciones

 

En sus navegaciones como buque mercante, La Potencia estuvo al mando de su constructor, el capitán Amaro Rodríguez Felipe. No era oficial de la Armada, pero sí un marino y comerciante experimentado en aquellas aguas del Caribe, en las que navegó al mando de varios buques, en ocasiones con patente de corso. Se va a codear con grandes personajes y marinos de la época, como los virreyes de Nueva España y Nueva Granada, José del Campillo, comisario real de Marina, José Grimaldo, secretario de Estado. Durante su última y larga estancia en aguas del Caribe va a navegar con conocidos marinos de la época, como Rodrigo de Torres y Morales, Fernando Chacón Medina y Salazar o Gabriel Pérez de Alderete.

En su primera navegación, llega a Veracruz procedente de Campeche. Al capitán Amaro Rodríguez Felipe se le ordena salir de Veracruz con La Potencia en conserva de la Armada de Barlovento, mandada por el capitán de navío Rodrigo de Torres, formada por dos fragatas, entre ellas la que hacía de capitana Real Jorge, de 30 cañones, y las balandras Neptuno y Águila. Llegan a la Habana el 19 de noviembre de 1721. Rodrigo de Torres, se hace a la vela el 19 de diciembre para repartir los caudales del situado a las islas de Barlovento[4], mientras que Amaro y su navío no pueden acompañar a Torres, quedando en la Habana para ser abastecido, lastrado y acabar algunos detalles en los jardines y corredor[5]. Zarpa de la Habana el 7 de enero de 1722 rumbo a La Guaira, permaneciendo en las costas de Tierra Firme hasta que se hace a la vela el 18 de noviembre, con un registro de 15.514 fanegas de cacao. Regresa a Veracruz el día 27 de diciembre de ese año de 1722[6].

Durante sus navegaciones en las costas de Tierra Firme, en enero de 1722 va a detener y saquear un navío negrero holandés, el Duynvlet, capitán o patrón Cent Rycks (o Rycx), de la Compañía de las Indias Orientales (WIC). Desde Loango, en la costa de Angola, había llegado a la desembocadura del río Esequibo, en la Guayana, el 17 de octubre de 1721. Fue durante la travesía de Esequibo a su metrópoli cuando es detenido y saqueado por Amaro Rodríguez[7]. Este y otros incidentes entre los buques españoles y los holandeses, dará lugar a conflictos diplomáticos entre las dos naciones[8].

Fondeado en Veracruz, los primeros meses de 1723 se dedican a alistar el navío para su travesía a Cádiz. El 11 de marzo de 1723 recibe el capitán Amaro Rodríguez órdenes del virrey de Nueva España de embarcar un registro de plata de particulares[9]. La Flota de Azogues del teniente general Fernando Chacón Medina y Salazar había llegado a Veracruz en agosto de 1722. Desembarcados los ocho mil quintales de azogue (mercurio), mercancías, bulas, papel sellado y otros géneros, para abril de 1723 estaba lista para hacerse a la vela rumbo la Cádiz. Estaba formada por el navío capitana Nuestra Señora de Guadalupe y la almiranta San José, alias Tolosa. Y en su conserva debían salir dos buques de registro, La Potencia, de la de la Compañía del asiento del marqués de Monte Sacro, al mando del capitán Amaro, y el navío Nuestra Señora de la Concepción y San Francisco Javier, que era su propietario Gerónimo García Romero[10].

Zarpan de Veracruz los cuatro navíos el 8 de abril de 1723. Llegan a la Habana el 13 de mayo. Según la Gaceta de Madrid, zarpan el 18 de abril y llega a la Habana el 18 de mayo. A bordo de la capitana viaja, de regreso a la metrópoli, el virrey saliente Baltasar de Zúñiga, marqués de Valero. El 21 de abril fallece a bordo de la capitana el general Chacón, sustituido por el capitán de navío Gabriel Pérez de Alderete. Los mismos cuatro navíos salen de la Habana el 22 de mayo y llegan a Cádiz el 19 de julio de 1723[11]. Entre los cuatro buques traen un total de 8.846.000 pesos en monedas de plata, plata labrada, oro en pasta y en doblones, además de numerosas mercancías, con un valor total de más de diez millones y medio de pesos, de los que 705.726 pesos pertenecen a la Real Hacienda y el resto a particulares. El navío La Potencia trae a bordo 3.742 pesos de S.M. y 272.457 de particulares[12].

Como estaba estipulado en el contrato de construcción, al llegar a Cádiz es entregado a la Real Armada por el marqués de Monte Sacro el 1º de septiembre de 1723[13], tras haber sido reconocido por los oficiales reales.

 

En la Real Armada

 

Tras el fracaso de la feria de Portobelo de 1722, a causa del contrabando de los buques extranjeros, sobre todo británicos y holandeses, la Corona española decide poner fin a esa lacra con el envío de dos buques guardacostas, por Real cédula de 10 de octubre de 1724. Según esta, debían poner rumbo directo a la isla Trinidad y combatir a los numerosos contrabandistas, piratas y a sus cómplices españoles, costeando hasta Cartagena, unirse allí a dos balandras y navegar hasta Portobelo, quedando en aquellas aguas hasta la celebración de la nueva feria de Galeones.

Sobre el nombre de los dos buques elegidos para tal comisión, los primeros navíos guardacostas enviados a Tierra Firme, hay muchas discrepancias, errores y confusiones. En lo que coinciden todas las fuentes es que uno de estos navíos era La Potencia. No ocurre lo mismo con el buque que manda el capitán de navío Miguel de Sada y Antillón, conde de Clavijo y marqués de Auñón, designado para mandar la división de guardacostas. Unos afirman que fue el navío Oneto, alias del llamado Gran Princesa de los Cielos, otro navío de procedencia mercante, construido en Génova y adquirido por la Armada en 1723, y así aparece citado por José I. González-Aller, o Lance, al que cita como «Onetto»[14]. Los navíos zarpan de Cádiz a mediados de noviembre de 1724. Una tempestad obliga al navío del conde de Clavijo a regresar a Cádiz con muchos daños, pues estuvo a punto de hundirse por la enorme cantidad de agua que entraba en sus bodegas, mientras que La Potencia, arrastrado por los vientos, llega hasta Málaga, de donde regresa a Cádiz, y entra en el arsenal de La Carraca para su reparación.

Siempre he creído que el navío Oneto fue el protagonista de esta salida frustrada, y que posteriormente es sustituido por el navío Incendio, alias del llamado San Lorenzo, que es el que zarpa en enero de 1725 con su compañero rumbo a Cartagena de Indias. Son muchas las fuentes que así lo afirman, como Arauz Monfante, Torres Abrego, Britto García, o numerosos artículos[15]. Siempre hubo dudas sobre el navío en cuestión, y en no pocas fuentes se menciona al navío Infante, como el protagonista de la salida y arribada a Cádiz. En los escritos que manda el conde de Clavijo a las diferentes autoridades, políticas y navales, hace referencia a que estaba a bordo del Infante. Desconozco las fuentes primarias por las que el profesor Arauz Monfante menciona al Incendio, quizás sea un error tipográfico al tener nombre parecido y, es de suponer, que el resto de autores tomaron como fuente al primero.

Sea como fuere, vamos al relato de la comisión de estos navíos guardacostas. Zarpan de Cádiz el 15 de enero de 1725, mandados por el capitán de navío Miguel de Sada y Antillón, conde de Clavijo[16]. El Potencia estaba al mando del capitán Vicente de la Torre Tagle. Antes de llegar a Cartagena de Indias, su base de operaciones, registran las islas de Tobago, Trinidad, Tortuga, Cumaná y la costa de Caracas. Entre Ocumare y Chuso capturan un navío francés y a las fragatas holandesas Sara Galey, de 18 cañones, Jardín de Tritón, de 28, y Dragón, de 22 cañones, siendo esta última hundida al presentar fuerte resistencia y ser batida a cañonazos por los guardacostas, según relata el capitán Vicente de la Torre[17]. Con estas capturas entran en Cartagena de Indias el 13 de marzo de 1725, las cuales llevan una carga valorada en 100.000 pesos.

El 19 de marzo de 1725 zarpan de Cartagena de Indias los dos navíos del conde de Clavijo, con una balandra al mando del teniente José de Zapiaín, con 80 hombres, y otra balandra (nave de aviso) a cargo de Pedro de Garaicoechea. La tarde del día siguiente, en su travesía a Portobelo, descubren, en la costa del río de Tolú, a dos buques holandeses. Los enemigos tratan de huir, pero el buque holandés de mayor potencia de fuego tuvo que batirse por unas tres horas. Era el llamado Neptune, de 34 cañones, con portas para 52 cañones. Había salido de Texel en mayo de 1724 con 114 hombres. Muerto el comandante Cornelius Krincrains y su segundo, con más de treinta bajas, se rinden a las ocho de la noche, siendo llevado a Cartagena de Indias[18]. El combate es relatado en la Gaceta de Madrid del 28 de agosto de 1725 de la siguiente manera[19]:

 

«La tarde del día 19 de Marzo de 1725 salieron del Puerto de Bocachíca de Cartagena las dos Naos del cargo del Conde de Clavijo, nombradas el Infante y La Potencia, con una Balandra con 80 hombres , mandada por el Teniente Don Joseph de Zapiaín, y el Aviso del cargo de Don Pedro de Garaicoechea, haciendo derrota para Portovelo, y la tarde del día siguiente descubrió la Capitana, que iba adelantada, en la costa del Rio de Tolú dos Navíos Holandeses: y el más pequeño, que estaba en la Punta de San Bernardo, luego que avistó nuestras Naos aviso al compañero con un cañonazo, y se hizo a la vela paca huir; y le siguió la Balandra, y La Potencia de orden del Conde, el cual fue á dar con el grande, que al cañonazo del compañero y sin embargo de estarle comprando diferentes sujetos, cortó el cable, y se hizo a la veía, y al montar la Punta, llegó a él el Conde, y le precisó a ponerse en defensa, llegando a ponerse peñol con peñol, y el bauprés en estado de amarrárselo el Conde. Duró el combare más de tres horas, con tan horroroso fuego, que entraban en los bordos los tacos de uno, y otro; y habiendo muerto al Capitán Holandés, y su Teniente, y desarbolado el árbol de trinquete, se rindió á las ocho de la noche, y habiéndole traído en Bandolas a este Puerto, se está quemando su carga en esta Ciudad desde el día cinco, con la de las tres presas antecedentes; estando el Conde en animo de componer, y armar en guerra este Navío, con la tripulación de la Capitana de Azogues, que son más de 300 hombres, y el Capitán Don Lorenzo de Tablada, que lo era de dicha Capitana».

 

Otro relato del mismo combate, del propio conde de Clavijo, aparece en el libro de Moreyra Paz-Soldán[20]:

 

«Llegué a Cartagena de donde salí el día de San José, el de San Joaquín di caza a un navío de 36 cañones muy bien tripulado, y muy velero; emborracháronse, vinieron como tales bárbaramente, duró el combate tres horas, échele abajo los tres palos, se combatió a tiro de pistola, rendilo, perdió él más de treinta hombres, yo tengo cinco muertos y diez heridos, pero el palo mayor, el bauprés y la verga de velacho pasados de modo que me es preciso volverme a Cartagena, a componerme; por mis despachos veo estoy al arbitrio de V. E. para detenerme uno o dos meses después de retirados los Galeones y no puedo dejar de representar a V. E. que habiendo de pagar ese Comercio esta demora quedo mal si no paga también la manutención de la fragata que tomé ayer, que puede montar 44 cañones, con ésta y mi navío podré desempeñarme, pero no con las dos Balandras y mis navíos como quiere el Rey, pues para los navíos que hay en esta Costa, las Balandras no me sirven, y siendo poco más el gasto de la fragata, o el mismo de las Balandras, he de ver mande V. E. al Comercio, ya que es el interesado ayude al Rey, que yo (como quede como digo) ofrezco exterminar los Holandeses, pero no con las dos Balandras ni el navío de mi conserva , pues anda tan poco, que ni aun me ve cuando riño; espero la mayor satisfacción en la disposición de V. E. y quedo para servir a V. E. Rogando a Nuestro Señor guarde a V. E. cuanto deseo. A bordo del Ynfante, y Marzo 22 de 1725. Excmo. Señor, me tiene como siempre para servirle, V. E. verá, si hacen con calor las diligencias, y que yo no duermo, en esta suposición he de deber a V. E».

 

En referencia al navío La Potencia, según el conde de Clavijo, de poco había servido en este combate por su poco andar. Había manifestado las mismas quejas en este sentido tras su llegada a Cartagena el 13 de marzo, era un navío lento, incapaz de seguir al veloz Infante: «de poco servirá cuando los holandeses vengan a estas costas»[21]. Desconozco hasta qué punto estas afirmaciones son ciertas. Poco pudo hacer en el combate contra el holandés Neptune, cuando el conde de Clavijo ordena a Vicente de la Torre dar caza al buque holandés que se había puesto en fuga.

Las patrullas de los buques guardacostas siguieron durante ese año de 1725 y al siguiente. El 26 de mayo de 1726, al mando del conde de Clavijo, el navío La Potencia captura en la costa de Tierra Firme a un navío holandés de 52 cañones, llamado St Franciscus, que será incorporado a la Real Armada con el nombre de San Francisco de Asís[22]. Obligado por los oficiales reales a abandonar las costas del Pacífico, llega a Curacao, de donde había salido para vender sus mercancías en la costa.

A pesar de las numerosas capturas realizadas y el arresto de varios españoles que colaboran con los contrabandistas, el comercio ilegal era una lacra ya instalada en la costa, de la que todos se beneficiaban, excepto la Real Hacienda. No es de extrañar que la feria que se lleva a cabo en Portobelo en 1726 fuera otro rotundo fracaso. A los géneros introducidos ilegalmente, hay que añadir la llegada a aguas de Cartagena de una escuadra británica al mando del almirante Francis Hosier, que bloquea a los galeones en puerto desde mediados de junio, impide que los guardacostas del conde de Clavijo actúen con libertad y protege a los buques holandeses y británicos, que saturan el mercando con sus productos. El Consejo de Indias decide el regreso de los buques del conde de Clavijo a Cádiz ese mismo año de 1726.

Rumbo a aguas caribeñas, parte de Cádiz el 13 de enero de 1727[23]. Ya hemos visto el fracaso de la flota de Galeones, que había llegado a Cartagena de Indias en 1724 al mando de Carlos Grillo, por la acción de los contrabandistas y la escuadra británica de Hosier. Aunque las dos naciones habían llegado a un acuerdo diplomático de cese de hostilidades, firmado en El Pardo en marzo de 1728, la Corona española no se fía de los británicos y decide enviar una escuadra a Cartagena de Indias al mando del jefe de escuadra Manuel López Pintado, que debía hacerse cargo de los galeones de Francisco Cornejo, que era su comandante interino por fallecimiento de Grillo. Los buques de Pintado, navíos San Luis y San Fernando, fragatas Paloma Indiana, de dos puentes, y San José, alias Pingüe Volante y dos mercantes, llegan a Cartagena el 9 de julio de 1728. Para mayor seguridad, se envía otra escuadra al mando del capitán de navío Domingo Justiniani, con los navíos San Antonio, Infante y San Juan. López Pintado se hace cargo de los galeones y parte el 1º de octubre rumbo a la Habana.

El navío La Potencia se incorpora en la Habana a la flota de azogues del jefe de escuadra Rodrigo de Torres. Esta flota había llegado a Veracruz el 30 de julio de 1728, de donde salen el 1º de octubre hacia la Habana. Reunidos los buques de López Pintado, los galeones y los azogues, zarpan de la Habana los últimos días de noviembre y llegan a Cádiz entre el 18 y el 22 de febrero de 1729[24]. El navío La Potencia llega con 8.029 pesos de S.M. y 2.436 de particulares a bordo[25].

Una nueva flota destinada a Nueva España se forma en 1729, puesta al mando del teniente general marqués de Mari. Queda compuesta por dieciséis mercantes y cuatro buques de escolta, el navío capitana San Antonio, almiranta La Potencia, mandado por el capitán Andrés Reggio y era su maestre Bernardino Maturana, el navío o fragata de dos puentes Paloma Indiana y la fragata S. José (a) Pingüe Volante. Los mercantes y su escolta salen de Cádiz el 8 y 9 de agosto, con 4.882,23 toneladas de mercancías y 5.075 quintales de azogue, y llegan a Veracruz los días 22, 23, 24, 27 y 28 de octubre de 1729[26]. Finalizada la feria, la flota sale de Veracruz el 3 de mayo de 1730 con 15 millones de pesos en monedas y géneros[27] y llega a la Habana el 24 de mayo[28]. Se hacen de nuevo a la vela en el mes de junio y regresan a Cádiz el 18 de agosto[29] los navíos S. Antonio, Potencia, y Paloma Indiana, dos paquebotes recién botados y ocho de los mercantes, con un total de 11.786.128 pesos, de los que 968.898 son de S.M.[30]. El navío La Potencia trajo a bordo 5.575.880 pesos, de los que 629.936 era de S.M.[31].

A finales de septiembre de 1730 se ordena que sea alistado en Cádiz para ir de nuevo a la Habana con pertrechos y hombres para equipar al navío Conquistador, que se está terminando de construir en la Habana. Sale de Cádiz el 16 de noviembre de 1730 al mando del capitán de fragata Ignacio Dauteville, con el navío San Esteban y la fragata Nuestra Señora de Aránzazu. Además de los pertrechos para la Habana, también llevan otros para el astillero de Coatzacoalcos, azogues, y 7 oficiales y 204 soldados para desalojar a los franceses de Santo Domingo. Llegan a la Habana a primeros de febrero de 1731[32]. Según las instrucciones de Patiño, La Potencia debía quedar incorporada a la Armada de Barlovento. Patiño estaba decidido dar un nuevo impulso a esta Armada con el aumento de sus buques. Para febrero de ese año, quedaría formada por los navíos San Juan Bautista, recién llegado a Veracruz como capitana de la flota de azogues de Rodrigo de Torres, La Potencia, El Retiro, el paquebote Triunfo, y la mejor de las fragatas apresadas por los buques guardacostas del capitán de navío Domingo Justiniani. Para ponerlos en estado operativo, faltaban en los almacenes jarcias, lonas y todos los pertrechos necesarios, teniendo que pedir el virrey de Nueva España el envío de estos desde la metrópoli[33]. La fragata capturada por Justiniani no fue encontrada en la Habana. Las que estaban en buen estado habían sido vendidas y el resto echadas al través[34], por lo que se tuvo que incorporar a la Armada de Barlovento a la fragata Aránzazu, llegada a la Habana con los buques de Dauteville. Torres ordena a Dauteville navegar a Veracruz con El Retiro, La Potencia y fragata Aránzazu, donde debían unirse al navío San Juan Bautista, mientras el San Esteban queda incorporado a la flota de azogues de Torres para su regreso a Cádiz.

 

En la Armada de Barlovento

 

Los buques al mando de Dauteville, salidos de la Habana el 10 de abril, llegan al puerto de Veracruz el 19 de abril de 1731[35]. En junio de ese mismo año es carenado el navío en Veracruz.

Mandados por Benito Antonio Espínola, nuevo comandante de la Armada de Barlovento, zarpan de Veracruz el 10 de junio de 1731, para repartir el situado y realizar patrullas de corso en las costas de Tierra Firme, el navío San Juan, la fragata Aránzazu y el paquebote Triunfo. Finalizada su carena y apresto, el navío La Potencia se dirige a la costa de Tierra Firme para relevar a los buques de Espínola en las patrullas de corso entre Santa Marta, Cartagena y Portobelo[36]. Regresa a Veracruz el 12 de abril de 1732[37].

Al mando del capitán de fragata Ignacio Dauteville, salen de Veracruz el 25 de octubre de 1732 los navíos Potencia, insignia de Dauteville, Incendio, Paloma Indiana y paquebote Triunfo, con los caudales de situado de las islas de Barlovento. También sale el paquebote Fénix para llevar el situado al presidio de Santa Rosa, Punta de Siguenza. Llevan 705.584 pesos para el arsenal de la Habana y otros fines. Mientras el navío Paloma se dirige a Cádiz, cargada de tabaco, el resto de buques pone rumbo a Tierra Firme[38]. Dejan el situado en el Castillo de Araya y pasan al puerto de La Guaira. Se hacen a la vela el 24 de marzo de 1733 rumbo a Tortuga, donde capturan dos fragatas y dos bergantines británicos cargados de sal. Los navíos Potencia e Incendio dan caza a un convoy, pero consigue huir por ser naves pequeñas más veleras y, al anochecer, se les pierde de vista[39].

Dauteville, con el Potencia y el paquebote Triunfo, regresa a Veracruz el 12 de diciembre de 1733, mientras el Incendio sale de Cartagena de Indias para llevar caudales a Cádiz, 3.338.257 pesos (de los que 200.000 son de S. M.) que produjeron la venta de las mercancías de los últimos Galeones, que salieron de Portobelo rumbo a Europa el 14 de junio de 1731[40]. En 1734 no realiza la salida de Veracruz con la Armada. De hecho, se tenía ordenado que unos de los navíos de la Armada debía permanecer en Veracruz ante cualquier urgencia.

En la que sería su última travesía, al mando del capitán de fragata Dauteville, sale de Veracruz con el paquebote Triunfo el 26 de febrero de 1735 para llevar el situado a las islas de Barlovento[41]. Llegan a la Habana el 18 de marzo y salen de nuevo el 9 de abril para las islas de Barlovento[42]. Regresan a Veracruz el 2 de julio, con la novedad de no haber realizado ese año el habitual corso en las costas de Tierra Firme, dado que no había quedado ningún navío en Veracruz[43]. Dado de baja en 1738 en Veracruz por su mal estado.

 

 

[1] García Pulido, Daniel, Paz Sánchez, Manuel de.: Amaro Pargo. Documentos de una vida. Vol. 1. Héroe y forajido. Ediciones Idea, 2017, pp. 38-40.

[2] García Pulido, Daniel, Dámaso Luis León, Ángel, Paz Sánchez, Manuel de.: Amaro Pargo. Documentos de una vida. Vol. 3. Reyes del mar. Ediciones Idea, 2018, pp. 20, 396-402; Amaro Pargo. vol. 1, pp. 40-41.

[3] Odriozola Oyarbide, María Lourdes.: La construcción naval en Guipúzcoa. Siglo XVIII. Diputación Foral de Guipúzcoa, 1997, pp. 398-399; Rodríguez-González, Agustín Ramón, Coello-Lillo, José Luis.: La fragata en la Armada española. 500 años de historia. IZAR. Construcciones Navales, S.A., 2003., p. 56; Amaro Pargo, vol. 1, 2017, pp. 40-41. Amaro Pargo. Vol. 4, pp. 21-27.

[4] GMx, nº 2. Veracruz, 02/1722, tomado de «Documentos para la historia de México», 2ª Serie, tomo IV. México, 1855, p. 56.

[5] Carta de Amaro Rodríguez Felipe, a bordo de La Potencia, Habana, 06/12/1721, en Amaro Pargo. vol. 4, 2019, p. 16.

[6] Cartas de Amaro Rodríguez Felipe al virrey, a bordo de La Potencia, Veracruz, 27 y 28/12/1722, en Amaro Pargo. Vol. 4, pp. 18-19.

[7] Arauz Monfante, Celestino Andrés.: ob. cit., tomo I, pp. 308-309; Houttutn, F.: Nederlandsche jaerboeken, inhoudende een verhael van de merkwaerdigste geschiedenissen, die voorgevallen zyn binnen den omtrek der Vereenigde Provintiën. Amsterdam, 1751; Postma, Johannes M.: The Dutch in the Atlantic Slave Trade, 1600-1815. Cambridge University Press, 1990, pp. 144, 311.

[8] AGS. Estado, 6203. Extracto del embajador de Holanda, 06/08/1725; Resolución de la Junta, 03/10/1725; El marqués de Grimaldo a Vander Meer. San Ildefonso, 03/10/1725.

[9] Amaro Pargo…Vol. 4, pp. 19-20.

[10] García-Baquero González, Antonio.: Cádiz y el Atlántico, 1717/1778. Tomo II Diputación provincial de Cádiz, 1988, p. 16. Este navío de registro había salido de Cádiz el 18 de marzo de 1722 con mercancías para Campeche y la Habana.

[11] Amaro Pargo…ob. cit., Vol. 1, p. 42 y Amaro Pargo. Vol. 4, pp. 20-21; García-Baquero, Antonio.: «La remesas de metales preciosos americanos en el siglo XVIII: Una aritmética controvertida». Revista Hispania, volumen 56, nº 192, 1996, CSIC. Apéndice, p. 235. Gaceta de Madrid, nº 30, 27 de julio de 1723, p. 120.

[12] Gaceta de Madrid, nº 32, 10 de agosto de 1723, pp. 127-128.

[13] García-Torralba Pérez, Enrique.: Las Fragatas…ob. cit., p. 126.

[14] González-Aller, José I.: «Los Príncipes en la Armada». RGMª. Mayo de 1990, pp. 614-615; R. Grahn, Lance.: The Political Economy of Smuggling: Regional Informal Economies in Early Bourbon New Granada. Avalon Publishing, 1997 p. 155.

[15] Arauz Monfante, Celestino Andrés.: El contrabando holandés en el Caribe durante la primera mitad del siglo XVIII. Caracas, 1984, tomo I, pp. 278, y del mismo autor El Panamá hispano (1501-1821). Diario de Panamá, 1997, p 214; Torres Abrego, José Eulogio.: Población, economía y sociedad en Panamá. Editorial Universitaria «Carlos Manuel Gasteazoro» (EUPAN), 2000, p. 303; Britto García, Luis.: Demonios del mar: piratas y corsarios de Venezuela, 1528-1727. Comisión Presidencial V Centenario de Venezuela, 1998, p. 544.

[16] Aparece como navío Incendio en Arauz Monfante, en Torres Abrego, José Eulogio.: Población, economía y sociedad en Panamá. Editorial Universitaria «Carlos Manuel Gasteazoro» (EUPAN), 2000, p. 303; Britto García, Luis.: Demonios del mar: piratas y corsarios de Venezuela, 1528-1727. Comisión Presidencial V Centenario de Venezuela, 1998, p. 544.

[17] AGS. Estado, legajo 7616. Carta de Vicente de la Torre Tagle a Antonio de Sopeña y Mioño, Secretario de Estado y del despacho de Marina e Indias. Bahía de Boca Chica, a bordo del Potencia, 16 de marzo de 1725, citando a Arauz Monfante, Celestino A.: El contrabando…ob. cit., tomo I, pp. 278.

[18] Arauz Monfante, Celestino A.: ob. cit., tomo I, p. 278; AGI. Santa Fe, leg. 475. Conde de Clavijo al rey. Cartagena de Indias, 31/07/1725.

[19] Gaceta de Madrid, nº 35, 28 de agosto de 1725, pp. 138-139.

[20] Moreyra Paz-Soldán, Manuel.: El Tribunal del Consulado de Lima. Cuaderno de Juntas (1721-1727). Tomo II. Lima, 1759, pp. 193-194.

[21] AGS, doc. 166, fol 1-2. Conde de Clavijo a Antonio Sopeña. Cartagena de Indias, 15 de marzo de 1725.

[22] García-Torralba Pérez, Enrique.: Navíos de la Real Armada, 1700-1860. Fondo Editorial de Ingeniería Naval. Colegio Oficial de Ingenieros Navales y Oceánicos de España. Madrid, 2016, p. 102; Artiñano y Galdácano, Gervasio de.: La arquitectura naval española (en madera). Madrid, 1920, p. 349; Amaro Pargo. Vol. 3, p. 30; También menciona la captura el profesor Arauz Monfante, p. 282, citando el Aviso histórico de Dionisio de Alcedo y Herrera, p. 306, y Saiz Cidoncha, Carlos.: Historia de la piratería en América española. Editorial San Martín. Madrid, 1985. aunque no mencionan al navío apresador.

[23] Paula Pavía, Francisco de.: Galería Biográfica de los Generales de Marina. Tomo III. Imprenta de F. García y C. Mayor. Madrid, 1873, p. 286.

[24] Gaceta de Madrid, nº 9. Isla de León, 24 de febrero de 1729, p. 36. Publicado el 1º de marzo de 1729; Zaragoza, Justo.: Piraterías y agresiones de los ingleses en la América española. Edición de José María Sánchez Molledo. Editorial Renacimiento, 2005, pp. 313, 511 y 524.

[25] García-Baquero, Antonio.: «Las remesas…», ob. cit.,  p. 236.

[26] Gaceta de Madrid, nº 33, 16 de agosto de 1729, p. 168; Gaceta de México, nº 23, octubre de 1729, pp. 183-184.

[27] Gaceta de México, nº 30, mayo de 1730, p. 238.

[28] Gaceta de México, nº 31, junio de 1730, p. 246.

[29] Gaceta de México, nº 35, 29 de agosto de 1730, p. 140; Crespo Solana, Ana.: La Casa de Contratación y la Intendencia General de la Marina en Cádiz (1717-1730). Servicio Publicaciones Universidad de Cádiz, 1996, p. 173. Paula Pavía, Francisco de.: Galería…, ob. cit., tomo III, p. 264.

[30] Morineau, Michel.: Incoyables gazettes et fabuleux métaux. Cambridge University Press. Editions de la Maison des Sciences de l’Homme (MSH). París, 1985, p. 369.

[31] García-Baquero, Antonio.: «Las remesas…», ob. cit., p. 237.

[32] AGS. SM, leg. 392, doc. 718. Patiño a Torres. Gaceta de México, nº 39, febrero de 1731, p. 310.

[33] AGS. SM, leg. 392, doc. 708. Virrey marqués Casafuerte a Patiño. México, 3 de febrero de 1731.

[34] AGS. SM, leg. 392, doc. 732.

[35] Gaceta de México, nº 41, abril de 1731. ; Baudot Monroy, María.: La defensa del Imperio. Julián de Arriaga en la Armada (1700-1754). Ministerio de Defensa. Universidad de Murcia, 2012, pp. 105, 116.

[36] AGI. México, 499. Virrey Casafuerte a José Patiño. México, 20 de febrero de 1732, en Torres Ramírez, Bibiano.: La Armada de Barlovento. Escuela de Estudios Hispanoamericanos de Sevilla. CSIC, Sevilla, 1981, pp. 204-205.

[37] Gaceta de México, nº 53, abril de 1732, p. 422.

[38] Gaceta de México, nº 60, 11/1732, pp. 478-479.

[39] Gaceta de México, nº 66, 05/1733, pp. 526-527.

[40] Gaceta de México, nº 73, diciembre de 1733, p. 582.

[41] Gaceta de México, nº 87, febrero de 1735, p. 693.

[42] Gaceta de México, nº 89, abril de 1735, p. 711.

[43] Gaceta de México, nº 92, julio de 1735, p. 735; Torres Ramírez, Bibiano.: La Armada…ob. cit., pp. 205-206.