El pasado 30 de mayo, coincidiendo con una escapada a la isla de Tenerife para visitar el Monasterio de Santa Catalina de Siena y disfrutar de un gran almuerzo en Los Limoneros junto a Guillermo, de la empresa multimedia Doce Más Una, quien da vida a mis publicaciones en la web y a la edición de los libros que llevo publicados, además del periodista Andrés Chaves, me desplacé posteriormente a La Gomera para presentar parte de la investigación que he venido realizando sobre la figura de Amaro Pargo.

Tuve la suerte y el privilegio de contar allí con la participación del periodista y amigo José Gregorio González, quizá la persona con quien más he compartido durante estos años los nuevos hallazgos sobre la vida del corsario lagunero.

Tras una cena con la dirección del Hotel Jardín Tecina, que me invitó al evento y a la que estoy profundamente agradecido, junto a amigos y familiares, en un espacio auténtico, de noche, desde un pequeño balcón mirando hacia el Atlántico bajo la luna azul, y con un micrófono en la mano, hicimos una entrevista muy diferente a las que había tenido antes en Crónicas de San Borondón.

Fue una conversación más íntima, más pausada y más personal, en la que fluyeron preguntas, contradicciones y hallazgos sobre un personaje canario único, que destacó en la temible Edad de Oro de la Piratería.